lunes, 9 de abril de 2007

La pequeña mini historia de un junior de 10 de Julio


Salir de la casa a las 6:30. Llegar atrasado 30 minutos. El jefe con cara de mierda me recibe con tres sobres. “este va al banco, este a la sucursal de Pajaritos y este déjalo en mi casa en Vitacura, apúrate”. Correr por la ciudad no es nada fácil: se corre el riesgo o de morir atropellado por estas nuevas micros verdes y blancas (en su defecto por una masa de transeúntes apurados a sus trabajos); o pisar caca de perro (y por que no, de humano) al por mayor. Por la ciudad se anda rápido y mirando el suelo. Así, tal cual, mirando el suelo. Como cada mañana, cuando llego a mi trabajo. Sin poder ni siquiera soñar con el puesto del jefe detrás del desván por que mi trabajo es solo correr.

3 comentarios:

Cam dijo...

Que días esos, el rubisimo en acción, todo se pone bipolar por acá...las micros y la ciudad que a veces dan ganas de violentar con toda la alevosía que contengo por el ruido asqueroso !! pero soy feliz como súper woman !!! saludos rubisimoooo del bien y del mal, enojado y sano yo que sé...

nacha dijo...

hoy me siento alegre, porque me regalaron una bolsa gigante de membrillos, y he participado de la elaboración del nunca bien ponderado "dulce de membrillo"... y me tiene alegre sentir ese olorcito dulce por toda la casa...
(aquí vendría la reflexión, pero no estoy de ánimo)
espero que todo salga bien, todo podría ser así de dulce (he ahí la reflexión, me la ganó jajaja)

Joan Sotomayor dijo...

wena banana...wena historia, ta pa alargarla y trabajarla un poquito mas cumpa... dele no mas, que va pulento, seguiremos mirando la cosa. pero va bien... igual hubiera sido entretenido ver un video de algunos conocidos... y fotos suyas
ya hermano igual va pulento.