miércoles, 20 de junio de 2007

Los viejos habitantes de vuelta en la ciudad.


Cuando el sol se esconde, y la oscuridad comienza a poblar la ciudad de Santiago, desde las alcantarillas y el subsuelo aparecen los viejos habitantes. Vestidos con ropa ancha, estos seres con pintura en las manos y zapatillas blancas son una minoría dentro de la cantidad de seres mutantes que deambulan por la noche citadina. Largas caminatas por las sombras, aseguran una buena noche de "bombardeo". La policia, sin compasión, y con un alma mas gris que su mirada, enciende las luces de su carro verde y blanco pa´tratar de pillar a alguno de estos seres. Es una cazería. Una buena pared. Una buena combinación de colores. Un buen diseño en la croquera. Una mascara para evitar los gases toxicos (si, mas toxicos que el hedor de la ciudad de noche). Una buena dosis de adrenalina. y el "pssssssssssst" de la lata comienza a sonar. Musica para los oidos de los viejos habitantes, que evitando encontrarse con algun vejete cascarrabia, disfrutan hasta la catarsis ese dulce momento de apropiación. Y la ciudad cambia. Cada noche de salida cambia, un poco, en algun rincon. Y así, mas me gusta ver mi ciudad de noche, como dice el Tremendo.

1 comentario:

Andrea Catalina dijo...

me parece muy interesante su blog, que bien que existan lugares para esas historias jamas contadas de las grandes ciudaddes latinoamericanas...

visite nuesro blog: http://serebrioshumanos.blogspot.com//

desde colombia para el mundo