martes, 9 de octubre de 2007

Segregación residencial en Santiago de Chile a través del caso de Lo Barnechea: Una aproximación antropológica


POR RODRIGO DÍAZ PLÁ. ANTROPOLOGÍA. UNIVERSIDAD ACADEMIA DE HUMANISMO CRISTIANO.

¿No hay salida? No hay salida dentro de la estructura del sistema histórico existente. Pero resulta que estamos en el proceso de salir de este sistema. La verdadera pregunta que se nos plantea es la de ¿a dónde llegaremos como resultado de este proceso?
I. Wallerstein

Las grandes urbes se han desarrollado durante siglos bajo el amparo del desarrollo económico y tecnológico, así también bajo la estela de un sistema social histórico (Wallerstein; 1989), que requiere de estos avances para su funcionamiento. Es así como durante el siglo XX, sobre todo desde la década de los 70, en donde los cambios en el capitalismo global han transformado el papel, la morfología y la estructura socio-espacial de las grandes ciudades , hemos podido observar que las ciudades del mundo han experimentado un crecimiento, ya sea en su población, como también en sus límites urbanos. Este crecimiento ha determinado el cómo viven las personas que habitan en las ciudades, en como se desarrollan e interactúan entre ellas, y también el cómo se organizan en el territorio, bajo una estructura particular de segregación que depende exclusivamente de las clases sociales.

Latinoamérica posee un caso particular en la conformación de sus ciudades: es el área global en donde existe mayor urbanización en el mundo. Es por eso que las ciudades latinoamericanas son ciudades llamadas “pobres”. Su desarrollo se alza como una manera de sumarse al desarrollo global del capitalismo, cosa que en definitiva las va haciendo más populosas, y por lo tanto con mayores índices de pobreza y miseria.

Santiago, al ser una ciudad en desarrollo, cada vez crece más en sentido de población. Esta población que se va asentando en la ciudad, por lo general queda relegada en una primera instancia a sectores marginales, y en partes que llamaríamos “periferia” de la ciudad.

En un país con índices de desigualdad social y económica tan altos como los que tenemos en Chile, no es difícil y arriesgado señalar que exista una segregación poblacional conforme a estos índices en la ciudad de Santiago. De cierta forma, es la primera causa que se nos viene a la mente al pensar en este tema. Mientras más crece el abismo entre una clase y otra, mayor es el distanciamiento que hay entre sus lugares de residencia.

Santiago posee una estructura particular de ordenamiento y organización según las clases sociales, por ejemplo en el Mapa 1, podemos ver que en el sector nor-oriente de la capital se encuentra alojada la población con más ingresos per capita, mientras que en el sector sur-poniente y poniente en general (al otro extremo de la ciudad), encontramos los de menores ingresos. Lucia Dammert señala que Santiago es una ciudad que cuenta con el tema de la segregación en la población, “Situación que no solo deteriora la calidad de vida, sino que también pone en duda el modelo mismo de ciudad que se esta construyendo. En otras palabras, es evidente que una buena gestión, crecimiento e inversión en infraestructura no son elementos suficientes para crear ciudad. La integración de la ciudadanía, la existencia de espacios públicos de intercambio y la participación efectiva en los mismos, son elementos centrales para este proceso” . En este sentido, la autora nos propone que se esta construyendo una no-ciudad, tomando el concepto usado por Marc Augé de los no-lugares, los cuales son espacios sin interacción, ni identidad ni participación. Este tema lo tomaremos mas adelante, en donde discutiremos esta noción de la no-ciudad en conformidad con el momento histórico en el cual vivimos.

Otro aspecto importante, es el tema de los limites simbólicos. Estos limites simbólicos urbanos se generan a raíz de procesos tales como la estigmatización y la inseguridad, generando así planes de gobierno como el plan cuadrante de Carabineros de Chile, para la efectiva protección de la ciudadanía.

En definitiva el problema de investigación, es el análisis de la segregación poblacional en la ciudad de Santiago, así como también sus causas y efectos, definidos por un marco teórico y conceptual determinado por una serie de revisiones bibliográficas.

Para efectos de este trabajo, he tomado un reportaje del diario Punto Final, de tendencia abiertamente de izquierda, el cual se titula “El muro de la vergüenza” de Luis Klener. En él se analiza el tema de la construcción de un muro que separa una población de clase baja y un sector residencial de clase alta. Como contra mirada tenemos una noticia de Las Ultimas Noticias llamado “Reja reemplaza a muro” de Mariana Madariaga, publicado el 4 de Abril del 2002.

Desarrollo

Antes de introducirnos de lleno en el tema es necesario aclarar ciertos puntos de importancia. Uno de ellos es el reconocer en la ciudad de Santiago una segregación importante de población, conformada principalmente en la oposición ricos / pobres. Este proceso no es solo particular de la ciudad de Santiago, sino también de todas las ciudades latinoamericanas: "La segregación residencial a gran escala ha sido el sello del patrón tradicional latinoamericano. A lo largo del siglo XX las familias de las elites se fueron concentrando por lo general en una sola zona de crecimiento que, en la forma de un cono, une el Centro histórico con la periferia en una dirección geográfica definida. En el otro extremo de la escala social los grupos más pobres, que a grosso modo representan entre una cuarta parte y más de la mitad de la población, tendieron a aglomerarse en extensas zonas de pobreza, especialmente en la periferia más lejana y peor equipada". Este fenómeno no es por causa natural ni se debe a la adaptabilidad del ser humano, y al menos en el caso latinoamericano las causas que podemos reconocer para la segregación son “el aumento y consolidación de las desigualdades sociales, la perdida del control del territorio por parte del grupo de pertenencia, la crisis del Estado para garantizar seguridad y protección de todos los ciudadanos, la inseguridad, el surgimiento de un modelo de ciudadanía privada basada en la autorregulación y la consecuente privatización de la vida social” En este sentido, podemos observar que las causas que reconoce Francisca Márquez son estructurales, y nada tienen que ver con el aprovechamiento de los recursos, causa fundamental de los asentamientos humanos en un comienzo. Podríamos profundizar en este punto, y tomar ejemplos varios. El acceso a los recursos naturales se instala en una lógica de mercado: Un sector con diversidad de recursos naturales, posee un alto precio, al contrario de sectores menos productivos. Esta lógica de mercado está manejada por la clase dominante, que al tener el capital necesario para tener acceso a pisos ecológicos privilegiados, posee el “poder de la elección”. Con esto ya sentamos una diferencia importante entre las clases sociales: La clase dominante, al insertar los terrenos en una lógica de mercado, se instala en el lugar que ella desee.

Otro aspecto importante para fomentar esta separación, y a su vez esta “cultura de la ignorancia”, son los movimientos que efectúa la clase dominante con relación a las clases más bajas. En este sentido, tenemos por ejemplo la construcción de centros comerciales en lugares antes impensados: Maipú, La Florida y Puente Alto. Las causales de estas nuevas construcciones, obviamente están relacionadas con el incremento efectivo de la población en estas comunas en los años 90, pero además generaron un efecto “estanca-rotos”, en el cual la población que antes tenía que desplazarse para acudir a un centro comercial en Las Condes, ahora le resulta más fácil quedarse en el sector sur.

Un tema recurrente, es el otorgarle la principal importancia de estos procesos de segregación residencial a la desigualdad social. En este punto, tenemos distintas miradas. Para M. White, no debemos confundir “segregación geográfica” con “segregación sociológica”. Esto principalmente por que cuando existe movilidad social, las identidades y desigualdades son poco claras. No podemos definir bien los grupos, y por lo tanto el grado de desigualdad.

Es probable que la desigualdad social no sea la causa principal de la segregación residencial en nuestra ciudad, pero si se constituye como parte importante de los diferentes procesos que motivarían la segregación. Históricamente, en sociedades pre-capitalistas, las desigualdades sociales eran mucho mas marcadas, y la segregación era casi nula, por lo que la hipótesis de que las desigualdades sociales son el principal factor, quedaría en un segundo plano.

El tema de la identidad, lo simbólico dentro de un estado-nación, también es importante para hablar del tema de la segregación. La ciudad, constituida como espacio de interacción, pierde su sentido original, y se constituye como espacio vació de relaciones e historia. Es aquí donde se amplia el concepto de Marc Augé de los no-lugares (espacios sin relaciones sociales, historia ni interacción), a uno de "no-ciudad". Este nuevo concepto es discutible en tanto su significado no esta ligado al momento histórico actual. Las nuevas ciudades no privilegian la comunidad y la interacción, al igual que el modelo económico imperante. Debemos recordar que las ciudades son y serán el gran símbolo de la sociedad industrial (no hay ciudad que no este ligada a este sistema económico. Es por eso que el concepto de no-ciudad no puede ser aplicable en su cabalidad, por que en definitiva, la ciudad es un espacio de poca interacción). Lo que sí entra en juego, es que en los micro-espacios de la ciudad, si existe interacción. La vida de barrio, de población, de condominio, van formando nuevas y profundas relaciones que van generando lazos identitarios entre los actores sociales. La no-ciudad desde un punto de vista macro es un espacio sin interacción, pero si miramos desde perspectivas más finas, veremos que a pesar de ciertos espacios sin relaciones sociales como los no-lugares de Marc Auge (cuestión que de un tiempo hasta ahora ha ido variando con las transformaciones que ha tenido el Metro por ejemplo, con centros culturales, galerías de arte, bibliotecas, etc.), los lugares de residencia se constituyen como espacios de interacción, identidad e historia compartida.

La conformación segregada de la ciudad de Santiago, surgida en los 60 y profundizada en los 90, con comunas de ricos y comunas de pobres , no siempre se da de manera extrema. Hay casos en que aparecen “lunares”, como les llama Francisca Márquez, en determinadas comunas. Tenemos el caso de Huechuraba, en donde desde un tiempo hasta ahora, se han creado condominios de altos ingresos en una comuna históricamente pobre. Otro caso es el de Las Condes, comuna principalmente rica, pero que cuenta con un sector “lunar”, como es Colon Oriente, lugar conocido a fines de los 90 por diversos actos delictuales suscitados ahí.

Lo Barnechea es otro de estos sectores. En un comienzo surgió como comuna nueva dentro de la ciudad, relacionada con el campo. Esta comuna es un espacio de relación constante: tenemos sectores de altos ingresos, cuna de las clases dominantes de Chile como La Dehesa, relacionadas casi diariamente con sectores pobres, como La Villa La Ermita. Entonces ¿Cómo entender el hecho de la instalación de una muralla, si esta supuesta relación es cotidiana? En este sentido, entendemos la relación cotidiana no como un punto de interacción entre las partes, sino mas bien de contacto obligado, y muchas veces forzado. Tenemos que poner atención en este punto, y el cómo lo tratamos. En estas relaciones cotidianas se encuentran procesos importantes para la conformación de la ciudad como tal, y también la generación de nuevas identidades. Identidades ya sean nacionales, como también identidades de barrio (y por que no, de clase social).

El caso de Lo Barnechea

Hace un tiempo atrás, la alcaldesa de Lo Barnechea determinó instalar un muro de aproximadamente 3 metros de alto, que separaba las villas La Ermita I y II de las casas residenciales de la calle Monseñor Escrivá de Balaguer. Esta determinación fue juzgada por diversas partes, ya sea como una buena medida para detener la delincuencia, o como una muestra clara de la discriminación que sufren las clases pobres en nuestro país. Sea como sea, el hecho nos convoca a plantearnos problemáticas sobre el cómo están operando los mecanismos simbólicos en la sociedad, y sobre todo los procesos de estigmatización e inseguridad en Santiago. Estos procesos como veremos mas adelante, se canalizan a través de actos como este, que en definitiva dividen la comunidad, y a su vez a la sociedad en su conjunto.

Lo Barnechea, históricamente, como hemos señalado, era un sector campesino, que luego con el incremento de una economía industrial, se fue pauperizando generando pobreza y asentamiento precario. La clase dominante se comenzó a instalar en el sector, erradicando algunos asentamientos de pobres, trasladándolos a comunas como Maipú y Conchalí. Esto es fundamental para comprender el proceso, ya que vemos como la clase dominante, al no poder erradicar al total de la población de bajos ingresos, toma medidas como la que nos convoca en este ensayo, sustentadas por fenómenos y procesos como la estigmatización, provocada por los medios comunicacionales, políticos, y como causa cultural de la ignorancia. En este sentido, podemos observar como esta “cultura de la ignorancia”, motivada principalmente por la segregación urbana, y la separación de los espacios de interrelación de todos los ciudadanos, van generando desconfianza a lo desconocido. Los barrios pobres se ven lejanos, al otro lado de la ciudad. Espacios misteriosos, casi selváticos, en donde impera la ley del más fuerte. Esta visión, equivocada o no, es la que se inserta en el imaginario colectivo de las personas con altos ingresos, provocando así fenómenos parecidos a los ocurridos con la exotizacion de los indígenas americanos por parte de cronistas españoles, muchas veces distorsionados de la realidad. La consolidación de estos “guetos de pobres”, “van aparejados del efecto de la estigmatización de su gente y la percepción de <>”

El caso de Lo Barnechea no se enmarca como el único existente en la ciudad de Santiago. Alrededor de la ciudad, en las diferentes comunas, se alzan murallas y condominios cerrados que generan pequeños espacios de interacción (o no), divididos por estrato social. Estas micro-fronteras se conforman como una nueva construcción en la ciudad, ya sea materialmente y simbólicamente.

Pero, ¿por qué el tema de la segregación urbana reviste aristas tan importantes para el análisis social del comportamiento humano? La principal causa a mi entender tiene que ver con el hecho social del desplazamiento y ordenamiento en el territorio por parte de la población. No es casualidad el cómo se asientan los seres humanos. Esto como antropólogos (o aspirantes a serlo), lo sabemos muy bien.

El problema, el enfoque y discusión del periodista

Para este efecto tomare solo lo expuesto por Luis Klener en el diario Punto Final. En su reportaje, Klener aborda las miradas de distintos pobladores de las Villas La Ermita I y La Ermita II, para asi mostrarlas en su artículo. Todas estas miradas poseen un solo sentido, y es afirmar la critica hacia la determinación de la alcaldesa Marta Ehlers, por encontrarla clasista. En realidad, es una determinación clasista, pero desde hace un tiempo hasta ahora ha estado imperando en el paradigma general del modelo capitalista: la exclusión y la segregación. Con esto, repito nuevamente, no queremos decir que sean características intrínsecas del capitalismo, o exclusivas del periodo histórico, sino manifestaciones y fenómenos que son más fáciles de focalizar en el actual contexto. La problemática que nos plantea Klener es que la segregación, asi como la erradicación de sectores mas pobres en comunas que actualmente se han convertido en hábitat de gente rica, es casi un proceso irreversible. De hecho, el muestra unos cuantos datos de antiguas erradicaciones por parte de antiguos alcaldes de la comuna (coincidentemente, uno es esposo de la actual edil). Al transformarse en un proceso no viable (el de la erradicación y segregación social), se utiliza formas de exclusión, como lo es la construcción de un muro que separe lo malo, feo y pobre de lo nuevo, moderno y rico.
Consecuencias políticas y sociales

La segregación para algunos autores leídos, tiene que tomarse como una de las características inseparables de la industrialización capitalista . En definición, Santiago de Chile se alza como una ciudad en desarrollo acorde con el modelo global económico, y por lo tanto como fuente de representaciones surgidas del capitalismo.

Lo que no debemos olvidar, es que en todo proceso, ya sea el de la globalización de un determinado sistema económico o cualquier otro acontecimiento histórico, los factores que determinan nunca son exactos o regulares. Estos factores dependen de determinados contextos que los definan, como es el caso latinoamericano. Es por eso que el análisis se debe hacer desde la cuestión de las clases sociales, relacionadas con antiguas formas de exclusión (étnica en su mayoría) como es el caso de la creación de los llamados “pueblos de indios”. En definitiva, el tema se debe tomar por una relación vertical de dominación, en donde el dominador aprovecha los espacios, haciendo uso de su condición de “más fuerte”, y que en nuestro contexto latinoamericano, es una relación histórica.

Es asi como tenemos ejemplos directos de otras latitudes sobre el aprovechamiento del espacio ligado a la condición social (a este cuadro de Dominador/Dominado). El caso boliviano es claro. En la ciudad de La Paz, al contrario de lo que sucede en Santiago de Chile, los sectores mas pobres se encuentran ubicados en las partes mas altas de la ciudad, dejando los sectores bajos para la gente con mayores ingresos. Esto quizás corresponde a un mejor aprovechamiento del oxigeno por parte de la clase dominante, “tirando” a las clases mas pobres a sectores con menos cantidad de oxigeno.

Volviendo al tema central, el caso de Lo Barnechea tuvo acaloradas discusiones ya sea en los medios de comunicación, como también en el congreso. Como la alcaldesa Marta Ehlers forma parte de la derecha chilena mas conservadora, el gobierno concertacionista aprovecho de festinar con el episodio apelando a la exclusión social que poseen los sectores mas identificados con la derecha, con respecto a los mas pobres. Tal grado alcanzó esta discusión, que la alcaldesa determinó zanjar el tema, bajando el cuestionado muro, y colocando una reja encima de el.

Las consecuencias sociales que podemos observar en este acontecimiento, y a través de la lectura de la noticia, son dos de distinto orden. Por un lado, surgió organización entre los pobladores de la villa La Ermita I y La Ermita II, con relación al tema del muro. Esto da cuenta de la movilidad social que tienen los distintos sectores de la población. En otro sentido, aunque sea por un rato, el tema del muro causo un foco de discusión en el país. Se puso nuevamente en el tapete temas como la discriminación y la desigualdad de clases. El tema de fondo aquí, no es el muro en si, puesto que la ciudad en su constitución esta forjada por la división y la segregación. Desde Vicuña Mackenna hasta hoy ha corrido mucho agua bajo el puente, y muchos pobres han sido apartados de los centros modernos y ricos e la capital. Hoy en día, la ciudad se llena de espacios separados: rejas forjadas con el metal del miedo y la inseguridad. Comunidades ecológicas reniegan el acercamiento de campamentos a su zona. Condominios enteros como los que hay en Grecia arriba de Tobalaba, se encierran bajo candados y guardias de seguridad. Los lugares comunes, se transforman en no-lugares, y la ciudad supuestamente se convierte en no-ciudad, en donde todas las interacciones entre todos los actores no aparecen en escena. En definitiva, es un tema real, parte de nuestro paisaje urbano, y que posee causas estructurales de fondo.

Conclusiones

Sobre el caso de Lo Barnechea, tenemos dos puntos importantes para concluir:

1) El caso de Lo Barnechea nos centra el punto de enfoque en la estigmatización. Es necesario un trabajo de mayor profundidad para señalar que la estigmatización y la falta de seguridad son las causas primordiales de la segregación urbana, pero a primera vista, así aparecen a nuestros ojos. Lo que esta operando en la sociedad, aparte de las relaciones económicas evidentes, son toda una serie de entramados simbólicos e identitarios, que se encuentran permanentemente en conflicto. Este conflicto de imaginarios sociales, genera que lo “abstracto”(como suelen llamarle algunos críticos de la antropología a los factores simbólicos, culturales, etc.) pase a materializarse en representaciones especificas, en este caso, un muro que separa.
2) La construcción del muro, y la masiva atención que tuvo en los medios, generó lo que llamaremos efectos simbólicos. Estos efectos simbólicos son más importantes de lo que se podría creer. La sociedad esta llena de significados y significantes, y las expresiones que cada sector o estrato de la sociedad, sea en un determinado espacio, realiza, nos evidencian cuestiones muchas veces escondidas y ocultas en el cotidiano. El muro no es solo una construcción material, sino además una construcción simbólica que evidencia varios puntos: -desigualdad social: esto se puede extraer en la toma de decisiones, y se evidencia con eso. –estigmatización: la pobreza se ve como mala. Se asocia a pobre con delincuente. Esto está sustentado por la acción de los medios. –homogenización de la pobreza: se genera el estereotipo del pobre, avalado por teorías como la expuesta por Lewis sobre la cultura de la pobreza. El pobre pierde su enfoque multidimensional, y se nos aparece como único. Un personaje malévolo, delincuente y drogadicto. Propenso a la violencia familiar y muy machista. La heterogeneidad del ser humano (donde radica su mayor importancia) se pierde.

Por otra parte, debemos concluir que el actual contexto global de constante cambio por efectos de la globalización, ha implicado “importantes cambios estructurales en las relaciones de producción, cuyas manifestaciones más claras en la sociedad son; el aumento de la desigualdad y exclusión social y la fragmentación del empleo”. En este sentido, debemos señalar que la segregación se enmarca como un fenómeno que no es causa de la desigualdad social, sino más bien son dos cosas que se retroalimentan: La desigualdad social va ligada a la segregación, y viceversa. Así como también debemos señalar que la segregación poblacional de la ciudad se instaura como parte de un determinado contexto, en extrema dependencia, en este caso con la condición de pobreza.

Bibliografía

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• MARQUEZ, Francisca. Identidad y fronteras urbanas en Santiago de Chile. En www.identidades.cl. 2003.

• VEIGA, Danilo. Hacia una agenda de investigación sobre procesos emergentes en la sociedad urbana. En http://www.rau.edu.uy/fcs/soc/Publicaciones/Documentos/Urbana%20y%20Regional/AGENDAURBANA.doc

• VARGAS, Mónica. Segregación urbana, social y ambiental en Santiago y la violencia en la ciudad. En http://inicia.es/de/cgarciam/Vargas02.htm

• WALLERSTEIN,Immanuel. El capitalismo historico. FCE. 1989

NOTA: LAS CITAS FUERON BORRADAS POR UN TEMA DE COMPLEJIDAD EN LA EDICIÓN, PERO EN EL DOCUMENTO ORIGINAL SE CONSERVAN Y GUARDAN LAS OPINIONES DE CADA UNO DE LOS AUTORES.

Para mayor información: http://www.antropologiaurbana.cl/

1 comentario:

Anónimo dijo...

sinceramente te leeré cuando tenga más tiempo, para ponerte atención!

que no falte tema, que no falte inspiración.. yo estoy en otra etapa de la creación
la nachinski