sábado, 23 de febrero de 2008

Ya ni tu sombra te habla...

Los dias son todos iguales. El hielo traspasa los arapos llegando hasta los huesos. Recoge sus cartones que sirven de colchon y camina. Sus ojos errantes muestran hacia donde va: a ningun lado. El tiempo se detuvo un día del 68, y al hacerlo, también los latidos de su corazón pararon su ritmo, y en un compas de aburrida copla, hoy solo sigue el tic tac en espera del apagon final.


Sentado en el suelo, apoyado en un poste, mira hacia el horizonte y pregunta "¿Como vuela la vida?". La respuesta nunca llega, puesto que las personas ni siquiera lo atropellan. El tiempo detenido, y las personas freneticas que no lo miran. Los odia a todos. No hay ser humano que el pueda apreciar en esta tierra.

Las palomas se le acercan. Revolotean a su alrededor. El esboza una sonrisa, que de tanto en tanto se convierte en llanto. Les saluda con emoción, sin mucho alboroto, y con los ojos rotos.

Acompañado de un sequito de perros, vaga por los barrios de Franklin, la Posta Central y Patronato. Urguea en la basura encontrando estropajos. Alguna manzana a medio comer también podria servir para matar el hambre. Quizas algun alimento para sus perros amigos.

El dia sigue su curso. Y sin previo aviso llega la noche. La luna llena ilumina las calles mojadas de humedad. Sus ojos brillan, esperando quizas el descanso eterno, y fundirse tal vez, con el polvo y sus animales.

1 comentario:

Anónimo dijo...

yo opino que ...BORZA